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El adelantado demócrata liberal español, el gran maestro Ortega, puesto en su sitio por Maestre, Agapito | Pedro de Tena

José Ortega y Gasset | Cordon Press
Este título puede parecer una pomposa antigualla relacionada con las novelas de caballería o romanceros sucedáneos. Pero es que hay algo de caballeresco, esto es, de altruista, de esforzado, de heroico y de noble en la tarea del filósofo castellano y puertollanero Agapito Maestre. La inversión de apellido y nombre está perpetrada intencionadamente para aludir a Juan Sebastián Elcano, maestre en la flota de Magallanes que salió de Sevilla hace cinco siglos y que culminó la vuelta al mundo cambiando la visión de ese mundo y poniéndolo, y poniéndonos, en nuestro verdadero sitio.

Vuelta completa a la contundente redondez del pensamiento de Ortega es lo que consigue la navegación arriesgada, con el naufragio siempre presente, de Agapito Maestre. Sobre la rectificación de la República, sobre la democracia liberal como sistema en la nación española, sobre su crítica al idealismo y la revolución, sobre la relación élite-masas-democracia, sobre la congruencia Cristiandad-Modernidad y otros muchos elementos, porque su circunnavegación intelectual del pensamiento orteguiano es total. Acéptese la metáfora elcaniana inclusa ya que estamos hablando de Ortega, un abanderado de la verdad, necesidad y utilidad del ejercicio metafórico, incluso en la ciencia, la filosofía e incluso en la búsqueda del bienestar público.

El libro Ortega y Gasset. El gran maestro es muchas cosas: desde un esfuerzo de investigación histórica y filosófica sobre las calumnias e insidias sufridas por el gran pensador español procedentes de varios "ismos" políticos y religiosos, a una clarificación luminosa de su idea de España y la democracia, pasando por una hermosa contemplación de su idea de la exigencia racional del cristianismo y su contribución a la modernidad europea y a la idea de democracia, unida al liberalismo, patrimonios originales y universales de Occidente.

Además, Maestre entabla un limpio combate filosófico-pugilístico con los autores de lo que considera calumnias, distorsiones cuando no insultos o intenciones perversas, en la interpretación de las advertencias orteguianas sobre la desviación de la II República, su consecuencia guerracivilista y su regreso silencioso a la España de posguerra. El libro de Agapito Maestre es una investigación de primer nivel en la historia del pensamiento español que pone en su sitio y de una vez a don José Ortega y Gasset, y de paso a otros muchos, defensores y detractores, tras décadas de deformación interesada e ideológica.

Agapito Maestre, el catedrático de Filosofía al que la Junta socialista de Andalucía infligió la más antilegal y vil de las torturas académicas [1] despojándolo de su condición de forma infame, ha escrito un libro imprescindible para que Ortega sea un Ortega auténtico con sus verdaderas circunstancias, pero sin algunas otras ajenas incrustadas por sus enemigos en su biografía y en su trayectoria. Fijada para el próximo miércoles 30 de enero [2] , que su presentación coincida con el principio del fin del régimen andaluz y la tela de araña [3] que lo maltrató es algo más que una señal de tráfico en el camino: es una apoteosis ética contra el imperio de las iniquidades.

Desde que comencé la lectura de su introducción, sentí que tenía entre las manos un libro importante. La editorial Almuzara puede estar contenta. Lo importante, lo que importa antes, es su profundo conocimiento de la obra del pensador español y la densidad y solidez de su reconsideración. Su tesis, esencialmente política, es que Ortega fue un español demócrata liberal opuesto a los totalitarismos fascista y comunista y defensor de los ciudadanos individuales, de las personas y sus diferencias legítimas e inevitables frente a su caricatura masiva falsamente igualitaria. Según el autor, toda su filosofía demuestra su amor a la nación española, a la democracia en ella, a las libertades de cada uno que componemos el todo y a la búsqueda de la excelencia que los manipuladores de masas impiden.

En mi caso particular, ha habido otras cosas importantes [4]. Sólo por haber tenido el gozo de leer el capítulo en el que el filósofo Agapito trata de Ortega y sus relaciones con el cristianismo, ya ha merecido la pena. Pero esa parcela del libro, el extenso capítulo cuarto de la primera parte, es sólo el noveno sector de un estructurado texto en el que queda más que claro que Ortega fue un filósofo que reconocía la conexión de la modernidad con la teología cristiana. Es más, subrayó desde el principio que el anticlericalismo republicano era una de las desviaciones peligrosas de aquella República que finalmente no consiguió ser ni demócrata ni liberal. Como señaló asimismo que el integrismo católico podía impedir la transformación democrática de la nación española tras el hundimiento de la Monarquía.

Es sabido, pero pocas veces reconocido, que uno no lo sabe todo. No podemos ni saberlo ni vivirlo todo. Pero no es menester tal hazaña, si fuese posible, para vivir y pensar. La libertad en el tiempo histórico limitado que nos inscribe, la circunstancia, obliga a decidir los paisajes que van a sernos familiares, los valores que vamos a intentar defender y encarnar y, cómo no, los libros que necesariamente hemos de leer y los que no. A la vez, naturalmente, decide qué hitos de todo nuestro inmenso mundo no van a formar parte de nuestro itinerario vital. Es decir, la libertad, sin masificación y sin despotismo "blando" al decir de Tocqueville, consiste en la construcción individual de nuestra perspectiva única desde donde todo no puede contemplarse pero que tiene valor de verdad para nosotros y, en ciertos casos, para los demás. Este es el camino de las personas y de la verdadera democracia, no de las masas ni sus ansiosos dictadores.

Pero en el caso de Agapito Maestre, su tesoro argumental es tal que parece no tener las limitaciones de los mortales como yo. No hay afirmación del libro que no esté soportada por un documento, por una cita, por un registro, por un testimonio. Tampoco hay página que no sugiera, que no inspire, que no revele, que no invite a nuevas derivaciones de la reflexión. Ah, y se le entiende todo, como a Ortega. Por eso, como recomendaba el maestro, es un libro para leer despacio.

Quiero dejar constancia de una de sus emanaciones. De Manuel García Morente leí hace mucho, cuando era un estudiante de Filosofía con don Jesús Arellano y don Mariano Peñalver en Sevilla, sus estudios sobre la filosofía de Kant y, posteriormente, su introducción a la filosofía de Henry Bergson, sobre cuya idea de la ciencia escribí algunos folios años después. Pero no había leído El hecho extraordinario, el relato que este gran discípulo de Ortega hizo de su conversión al catolicismo – hasta sacerdote quiso ser y fue -, y que es, de hecho, una narración extraordinaria. Nada más que por haberme inducido a leerlo, gracias por siempre le daré a Agapito. Cuando los tontos incansables dicen que el cristianismo es para idiotas, para alienados, para infantiles, ¿cómo explican la conversión del filósofo Morente? Para los que no somos creyentes, es, como para Camus y cuando menos, una sorpresa poco explicable.

Los que se atrevan con ese "hecho extraordinario" se toparán además con la realidad de un Frente Popular que asesinó al yerno de García Morente, miembro de la Adoración Nocturna, por lo que tuvo pedir ayuda, como Ortega, a reconocidos republicanos para salvar la propia vida y la de sus familias. Ese fue el ambiente europeo, no sólo español, de enfrentamiento civil y de violencia, que justifica y origina todo el pensamiento político de Ortega desde sus primeros escritos y finalmente, su silencio. Los que se atrevan con el libro de Agapito Maestre seguirán sumidos, tal vez arriesgada y peligrosamente, en la travesía crítica de la filosofía de la política y de la democracia española representada, hoy, tal vez más que nunca, por Ortega y Gasset.

Desde pequeño tuve para mí que aquello de que el alma pudiera condenarse o salvarse según los actos propios implicaba una libertad más profunda que la ateniense. Aquello que estudiamos de niños – hoy ni se sabrá de qué estoy hablando dado el deterioro de nuestras escuelas -, era el reconocimiento de la libertad que nos dio el comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, cuyo fruto preferimos, sí, señor, al del otro árbol del paraíso, el de la vida o la inmortalidad instintiva. Esto es, nos pusimos de pie ante un diseño ajeno, aunque divino y paradisíaco, y desobedecimos. Fue el nacimiento del alma, de la conciencia libre y responsable, por excéntrica que le pareciera tal novedad a la Naturaleza, subrayaba Ortega. Y de ahí, muy luego, la evidencia de la libertad como hecho histórico, el voto en conciencia y la democracia.

Las descalificaciones a que fue sometido Ortega

El libro de Agapito Maestre pasa revista, en su primera parte y algo de la segunda, a las descalificaciones a que fue sometido Ortega por haberse atrevido a denunciar la desviación antinacional y antidemocrática de una II República que contribuyó como pocos a erigir tras el suicidio monárquico; por haber defendido, crítica pero rotundamente, a la nación española, su historia y su unidad esencial; por haberse opuesto al sectarismo radical de dos totalitarismos, el comunista y el fascista, por haber regresado a España y guardado un expresivo silencio y por ser un defensor incansable de la democracia como sistema inclusivo de todos los ciudadanos, no de las masas desprovistas de individualidad.

Son notables las réplicas de Agapito Maestre a pensadores como José Gaos, discípulo infiel de Ortega al que juzgó desde su partidismo republicano y socialista y al que trató de despeñar de la cumbre de la filosofía española. Igualmente, sagaz y afilado es su análisis de las acusaciones del izquierdista católico José Bergamín y las presentaciones de biografías del maestro, contaminadas por las consignas stalinistas de todo un Georg Lukács, que Maestre rastrea, descubre y denuncia. Las acusaciones de impaciencia ante los errores de la II República, de cobardía, de silencio, incluso de complicidad con el franquismo o de falta de originalidad (Heidegger de por medio) son desmontadas minuciosa y documentadamente en este libro.

El libro es, además, una suerte de libro-cepa del que brotan jugosos racimos de análisis colaterales de pensadores como Julián Marías, cuya obra continuadora, pero de mérito propio reivindica con ardor; de la propia María Zambrano a la que otorga el don de la continuidad creadora del filósofo ciudadano que fue Ortega en la figura del filósofo poeta, con raíces unamunianas, como ramas contiguas e indivisibles del árbol de la libertad individual. Notable es su referencia al leal discípulo de Ortega, Antonio Rodríguez Huéscar, que advirtió su crítica del idealismo como compañera de su crítica de la revolución como método de cambio político, pero en cuyas barricadas suele haber "poca filosofía". O a Octavio Paz, o al propio Albert Camus.

La razón vital orteguiana

Pero el de Agapito Maestre es además un libro de filosofía sobre nuestro gran filósofo nacional, sin olvidarnos nunca de un muy diferente y angustiado Unamuno. Sobre todo, trata de su filosofía política, que es como decir de toda su filosofía, con fundamentos razonvitalistas (5). En su segunda parte trata de la contraposición de la razón vital orteguiana, partidaria del realismo de las reformas políticas útiles y pertrechadas por lo posible según las circunstancias históricas, al idealismo europeo que desembocó en el delirio de la apuesta revolucionaria, disfrazada o no de ciencia, siempre contraria a la democracia y a la libertad.

Sus detractores, discípulos muy cercanos entre ellos, trataron de herir su entereza acusándolo de no haber logrado ser un hombre de su tiempo ni haber entendido el tema de "su tiempo". Pero Maestre demuestra que Ortega siempre fue el pensador de la democracia del futuro de España, y de la España democrática del futuro, no del sucedáneo mal constituido de una República que llevaba en sí misma el germen fratricida de su destrucción. Esto es, Ortega sigue siendo un pensador vivificante de nuestro tiempo mientras otros quedaron sepultados por sus ideologías excluyentes o por su inquina personal o por su insuficiencia investigadora.

Agapito Maestre rescata la obra completa del gran maestro de sus parodias interesadas para que las nuevas generaciones de españoles, si alguna vez superan desdenes morales y sectarismos, puedan construir y cuidar un marco de convivencia para toda la Nación y sus ciudadanos. Ortega fue, pues, el alumbrador de una democracia liberal, realista y coherente para España, un proyecto que no se activó en la II República y que sólo de ahora en adelante es posible desarrollar.

Ortega, un adelantado

Por ello, el libro de Maestre, Agapito considera a Ortega un adelantado en su estudio sobre las ideas vitales de libertad y democracia, excelencia e individuo frente a los hombres masa necesarios para el idealismo, la revolución e incluso para el despotismo democrático. Este libro es, a su vez, una circunnavegación en torno al pensamiento esférico de Ortega donde toda idea está a la misma distancia del centro medular, la idea de libertad, que le permite al autor situarlo en primera línea de la actualidad española y del porvenir de nuestra democracia. Tan actual es que cuando critica a Cánovas parece que Ortega se esté refiriendo a nuestro centro derecha de hace poco:

Cánovas haciendo de buen Dios, construye, fabrica un partido liberal domesticado, una especie de buen diablo o de pobre diablo, con que se complete este cuadro paradisíaco. Y todo intento de eficaz liberalismo es aplastado, es agostado.

El mérito definitivo del libro de Agapito Maestre es que nos coloca a todos ante la responsabilidad de hacer que la democracia triunfe definitivamente en España - Ortega ya vio que la democracia era no el fin de la historia sino la finalidad deseable pero posible de la historia que vivimos -, y se convierta en la piel política constitutiva de la nación. Donde hay demócratas auténticos (republicanos, escribió ya en 1914) no hay revoluciones, expuso en su conferencia Vieja y nueva política. Dicho con claridad, o la piel de toro se hace democrática o no habrá España futura.

Ya hubo un intento democrático para España fallido en 1931, que no fue posible rectificar. Ha habido otro proyecto en 1978, reconciliador como el de la predemocrática Restauración de Cánovas, pero insuficiente porque ya se advierten importantes grietas por las que se han colado los enemigos de España y de la libertad. Para enderezar el rumbo del liberalismo y de la democracia será preciso contar con esta extraordinaria actualización del pensamiento de Ortega sobre su España, Europa, Occidente, de personas libres buscadoras de la excelencia y ahuyentadoras de toda tentación o tentativa de masificación.

En la última parte, Agapito Maestre se centra en la segunda navegación de Ortega, la que hace sobre sí mismo y la relación con su propia filosofía. Hay quien le acusó, Gaos, de no haber sido capaz de dar a luz un sistema coherente de filosofía. Pero nadie pudo inculparle de no haber examinado su filosofía -que nadie duda que exista -, desde dentro. Ello explica, según el autor de este libro, su silencio, consumado para mostrar su oposición a la concreción histórica de la República, pero tampoco estorbarla. Un silencio que le permitió repensar su obra sin aplaudir ni transigir con el franquismo. Calló, como callaron los ciudadanos y sus familias, sobre lo vivido y sufrido, sobre su fracaso en la idea común de la nación española, dando así la oportunidad a un nuevo renacimiento democrático, esta vez desde Europa y Occidente, una realidad de civilización.

Quizá, y para que no falte algún perejil entre tanto romero, se echa de menos una reconsideración de la idea de reciprocidad, entre adversarios y entre minorías excelentes y masa, que también está presente ya en Ortega [6] , para el triunfo de la democracia. Decía nuestro gran maestro que "para entender un diálogo hay que interpretar en reciprocidad los dos monólogos que lo componen". Si democracia exige libertad con la limitación precisa para no prescindir del adversario, ello implica reciprocidad por parte de los oponentes. Esto es, la democracia es imposible y fracasará si el adversario quiere ser enemigo que destruya al contrario. La democracia es tolerancia del diferente e incluso del opuesto, pero esa tolerancia limita con la reciprocidad que permite un marco común de convivencia. Es, debe ser mutua. El problema es que, aunque el gran Maestro dio por supuesta la reciprocidad en la sociedad porque el que no reciproca no es humano, hay todavía muchos para quienes todo lo que es humano les es ajeno.
Un vivero de ideas y proyectos

Cuando yo estudiaba, bastante más joven, la teoría de evolución desde el punto de vista filosófico, se manejaba la tesis de que la presunta veracidad de una hipótesis que no puede falsarse por los medios científicos habituales, como es el caso, descansa en su fertilidad, en su fecundidad para explicar y comprender lo que ocurre. El libro de Agapito Maestre sobre el gran maestro Ortega va a ser un libro fértil, un vivero de ideas y proyectos para que su pensamiento ayude a fijar la democracia y la libertad como estadio civilizador posible en nuestra circunstancia histórica.

Agapito Maestre sabía que se exponía a mucho en su búsqueda de la verdad…Era consciente de que una de las formas de castigo es el exilio en la propia patria, el ninguneo de los mandarines, el desplazamiento de los centros de poder. Había escrito: "El exilio interior es ya el horizonte de nuestro desaliento".

César Alonso de los Ríos, su amigo y autor de las líneas precedentes, decía que la cultura fronteriza de Andalucía lo inspiró y animó hasta que llegó la decepción de un régimen que lo quiso aniquilar. Pero la decepción es también nacional, la de unos ciudadanos que ven y sufren con estupor la ínfima calidad de sus minorías selectas, de sus élites, sobre todo políticas. Gran tarea nos queda para superar esa tragedia nacional que consiste, según el maestro, en el tránsito de querer ser demasiado a un demasiado no querer ser.

Y como hasta el epílogo todo es libro, no se pierdan el zurriagazo de Agapito Maestre al idealismo kantiano y su cántico a la independencia intelectual y a la insumisión que señalaba Ramón y Cajal como propulsoras del progreso. Creo que, a pesar de que el tintero sigue lleno de palabras, y porque nada sustituye la lectura detenida de este revelador libro, ya ¡Vale!

[1] Lean a César Alonso de los Ríos en https://www.abc.es/hemeroteca/historico-16-04-2002/abc/Opinion/el-escandalo-maestre_92509.html
[2] Centro cultural Sanchinarro,
miércoles 30 de enero de 2019 a las 19:30, Distrito de Hortaleza. Ayuntamiento de Madrid.
[3] El caso Agapito Maestre debería haber merecido un tratamiento destacado en los trabajos sobre "La tela de araña andaluza" que dimos a luz, sólo en parte, en 2010-2012. No sé si será posible hacerlo en alguna nueva ocasión, pero si hay circunstancia habrá intento. Dado que en todo caso sería sólo un hilo de la gran tela, hay un libro en el que puede encontrarse el relato de aquel "crimen" con más extensión y detalle. Se trata del análisis del profesor Fernando Muñoz, Política y Universidad. El caso Maestre.
[4] Una de ellas un curioso reencuentro con el filósofo Carlos Díaz con el que coincidí sin conocerlo en la editorial ZYX en lo primeros años de la década de los 70. Leí algunas de sus reflexiones, sobre todo las relativas al personalismo mounieriano, cuya idea de persona casa bastante bien, creo, con la que del ciudadano expone Ortega.
[5] Prefiero esta palabra compuesta a racio-vitalismo que puede conducir a conclusiones erróneas sobre la presencia del racionalismo en Ortega.
[6] Véase La ausencia de los mejores en su España invertebrada, 1921.
Pedro de Tena
Publicado el 29/01/2019 en Libertad Digital

Sobre el liberalismo | José Hernández Cabrera

Crónica Liberal - Sobre el liberalismo | José Hernández Cabrera

«Sobre el liberalismo»
Ponente: José Hernández Cabrera
* Fecha: Jueves, 13 de febrero de 2020
* Hora: de 19:30 a 20:30 h.
* Lugar: Hotel Príncipe Paz, de Santa Cruz de Tenerife
«Entrada libre»
Rasgos
  • José Hernández Cabrera es doctor en Economía (Escuela Austriaca).
  • Fue oficial en el Ejército de Tierra español durante 20 años, con una formación militar de posgrado en España, EEUU (Fort Benning) e Italia (Nápoles).
  • Ejerció como observador militar de Naciones Unidas (El Salvador, Nicaragua y Costa Rica) y oficial de la OTAN (Bosnia i Herzegovina y Kosovo).
  • Tiene experiencia en planificación táctica y estratégica.
  • En 2003, a petición propia, pasó a la reserva y fundó Somer Consulting, cuya misión es proporcionar servicios de formación y consultoría para empresas.
Mapa del lugar

Así fue la conferencia:


Autores, colaboradores




Bernardo Rabassa
Doctor en Psicología
Presidente de clubs y fundaciones liberales. Miembro asociado de Alianza Liberal Europea (ALDE). Premio 1812 (2008). Premio Ciudadano Europeo 2013. Medalla al Mérito Cultural 2015. Psicólogo social. Embajador de Tabarnia.

Ibiza Melián
Escritora. Investigadora en el ámbito político. Especialista en comunicación política. Proactiva, perseverante y apasionada de la libertad. Especialista en Mediación Civil y Mercantil, así como en Mediación Laboral.


Ignacio Manuel García Medina
Docente
Cursos para desempleados y para trabajadores y formación in-company.
Apasionado de la tecnología, la aplica en el aula para hacer más rico, útil y productivo el proceso de aprendizaje. Le gusta pensar que es un profesor que sabe transmitir el conocimiento de forma amena y entendible. Sus métodos de enseñanza son amenos y dinámicos, con presentaciones realmente efectivas y actividades participativas, convirtiendo las clases en toda una experiencia. De esta manera lo aprendido es difícil de olvidar.

Crónica Liberal | José Hernández Cabrera
José Hernández Cabrera
Doctor en Economía (Escuela Austriaca)
Fue oficial en el Ejército de Tierra español durante 20 años, con una formación militar de posgrado en España, EEUU (Fort Benning) e Italia (Nápoles). Ejerció como observador militar de Naciones Unidas (El Salvador, Nicaragua y Costa Rica) y oficial de la OTAN (Bosnia i Herzegovina y Kosovo). Tiene experiencia en planificación táctica y estratégica. En 2003, a petición propia, pasó a la reserva y fundó Somer Consulting, cuya misión es proporcionar servicios de formación y consultoría para empresas.

Lorenzo Soriano
Economista
TEAT (Hotel Manager, Balearic University) | Journalist ( AIPET) | Radio (Intereconomia) | Lecturer (UDLAP&many more) | Teacher( School of Tourisme at Canaries) | Ex Editor(exquisite Magazine) | Articulist (till today more than 3000 articles published in several media) | Hotel Adviser Personal, Commercial | Touristic Advisers | Specialties: Human Resources, Antiques,Negotiator,Intermediate,

Periodista
Licenciado en Filosofía y periodista, guionista de cine (premio de guiones de la Junta de Andalucía), y televisión, siempre aprendiz de poeta y escritor, fue retenido y detenido varias veces entre 1970 y 1975 cuando colaboraba con la editorial ZYX. Finalmente, fue encarcelado por el régimen franquista en mayo de 1976. Desde 1982 ha trabajado en diferentes medios de comunicación: Radiocadena Española, Radio 16, Radio Televisión Española, Cadena Ser, Euroforum (Euroletters) y Diario 16, entre otros.

Socióloga y Comunicadora
v.yanguela@codetel.net.do
"En la actualidad de la postmodernidad, la igualdad de género se expande y la lucha de las mujeres se convierte en el tema prioritario de las políticas de algunos gobiernos"



Por qué el ‘overbooking’ debería ilegalizarse | José Hernández Cabrera


Suponga que usted ha comprado una entrada para el teatro. En el día y a la hora señalados para la función usted se dirige a ocupar su sitio en la sala: fila 9, butaca 2. Cuando llega al asiento ya hay otra persona sentada en él, usted piensa que se trata de una confusión, pero la otra persona le muestra la entrada: fila 9, butaca 2. Usted coteja ambas entradas y verifica, estupefacto, que son idénticas. El otro cliente porta un documento original y hace valer su condición de primer ocupante para no ceder el asiento. ¿Qué ha sucedido?: Deliberadamente, con ánimo de lucro, el dueño del teatro ha vendido la misma butaca a dos clientes distintos pensando que, tal vez, una de ellas no acudiría a ver la función. Al advertir el fraude usted entra en cólera. El acomodador acude presto y le ofrece un trato: «Si renuncia voluntariamente a su asiento, con mucho gusto, le devolvemos el dinero o, si lo prefiere, le ofrecemos otra entrada para la siguiente función». «Y una mierda», espeta usted en voz alta para que todo el teatro se entere del timo. A continuación, usted llama a la policía, que se persona y levanta acta: «Presunto delito de estafa, contemplado en el art. 248.1 del Código Penal (cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno)».

Mi tesis es que no existe diferencia jurídica alguna entre la fechoría descrita anteriormente y el overbooking: práctica legal en la que el transportista vende (debería llamarse overselling) un número de plazas superior a las disponibles en el avión. Por tanto, el overbooking debería tener el mismo tratamiento penal que el resto de estafas. Llegados a este punto podemos preguntarnos: ¿Por qué no es así? O bien, ¿qué tiene de particular el overbooking para ser legal?

En primer lugar, la estafa siempre se produce. Supongamos que el avión tiene P plazas para transportar C clientes. El fraude se comete en el preciso acto de vender una plaza ya vendida al cliente C+1 porque el transportista se sitúa en condiciones de no poder honrar el contrato. También se producen dos engaños: a) C+1 no es informado de que su plaza ya fue vendida a otro cliente y b) El resto de clientes tampoco es informado de que cualquiera de ellos -los últimos en facturar- podría quedarse eventualmente en tierra. El engaño es evidente y necesario porque, de no existir, C+1 seguramente rechazaría el trato.

En segundo lugar, la estafa no siempre se manifiesta. Si el transportista acierta en sus previsiones y el número de plazas sobrevendidas es igual o menor que el número de no comparecientes, la compañía se lucra sin que nadie haya salido perjudicado. Digamos que el azar ha invisibilizado la estafa porque el daño no aparece. La legalización del overbooking se sostiene, al igual que la banca con reserva fraccionaria, en el espurio argumento de la estadística y del análisis científico del revenue management. Pero ningún algoritmo es infalible y el fraude, inevitablemente, se hace presente. La identidad de los estafados se revela, a última hora, en el mostrador de facturación.

En tercer lugar, ¿cómo reaccionan los consumidores ante la agresión institucional? Los viajeros más espabilados procuran facturar lo antes posible para evitar un susto en el mostrador de facturación. Otros, en su caso, eligen medios de trasporte alternativos (marítimos y terrestres) que no tienen «patente de corso». Lo asombroso, en todo caso, es que la opinión pública haya asumido este fraude como algo normal por lo que algunos hoteles también lo han incorporado.

La Unión Europea ha legalizado (Reglamento CE nº 261/2004) el overbooking para satisfacer los intereses del lobby de las aerolíneas a expensas de los viajeros afectados. Paradójicamente, el Reglamento establece una serie de compensaciones en caso de denegación de embarque; como suele decirse: «el Gobierno primero te rompe las piernas y luego te ofrece unas muletas». Por su parte, la IATA, con gran desfachatez, afirma que el overbooking beneficia al consumidor porque «optimiza la escasa capacidad y contribuye a mantener costes y tarifas más bajas». Que se lo digan a los millones de viajeros que sufren un auténtico calvario cada año.

Por último, ¿qué sucedería en caso de prohibir el overbooking? Las aerolíneas no perderían dinero porque los no comparecientes ya abonaron su billete. Además, el transportista, marginalmente, obtiene beneficios mediante la reducción de costes: combustible, limpieza, gestiones, tiempos, etc. El resto de viajeros, por su parte, disfruta de ciertas externalidades positivas: mayor espacio, menores tiempos de espera, etc.

En conclusión, el Gobierno comete un crimen al legalizar una estafa y las aerolíneas se aprovechan de ello. Una compañía cuya dirección se comportara éticamente debería renunciar motu proprio al overbooking, algo que mejoraría notablemente su reputación. Diseñar un fabuloso algoritmo que prediga con acierto el comportamiento futuro del consumidor es una solución utilitarista que soslaya principios éticos y jurídicos.


José Hernández Cabrera
Doctor en Economía (Escuela Austriaca). Fue oficial en el Ejército de Tierra español durante 20 años, con una formación militar de posgrado en España, EEUU (Fort Benning) e Italia (Nápoles). Ejerció como observador militar de Naciones Unidas (El Salvador, Nicaragua y Costa Rica) y oficial de la OTAN (Bosnia i Herzegovina y Kosovo). Tiene experiencia en planificación táctica y estratégica. En 2003, a petición propia, pasó a la reserva y fundó Somer Consulting, cuya misión es proporcionar servicios de formación y consultoría para empresas.

Liberalismo en la cultura popular | Ignacio Manuel García Medina

Liberalismo en la cultura popular

«Liberalismo en la cultura popular»
Ponente: Ignacio García Medina
* Fecha: Miércoles, 27 de noviembre 2019
* Hora: de 19:30 a 21:00 h.
* Lugar: Hotel Príncipe Paz, de Santa Cruz de Tenerife
«Entrada libre»

Rasgos

  • Más de diez años de experiencia como docente de cursos para desempleados y para trabajadores, así como formación in-company.
  • Es un apasionado de la tecnología y la aplica en el aula para hacer más rico, útil y productivo el proceso de aprendizaje.
  • Le gusta pensar que es un profesor que sabe transmitir el conocimiento de forma amena y entendible. Así se lo han hecho saber cientos de alumnos a lo largo de más de 5.000 horas de formación presencial. Sus métodos de enseñanza son amenos y dinámicos, con presentaciones realmente efectivas y actividades participativas, convirtiendo las clases en toda una experiencia. De esta manera lo aprendido es difícil de olvidar.

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Dos clases de privilegiados | José Hernández Cabrera

Angel Víctor Torres
Dice Angel Víctor Torres (PSOE), flamante presidente de Canarias, que los privilegiados deben tenerle miedo. No es lo mismo «ser un privilegiado» que ser receptor de un privilegio político. Veamos las diferencias.

En el lenguaje popular, «ser un privilegiado» significa tener éxito en la vida por las cualidades innatas (fuerza, belleza, inteligencia, salud), por las habilidades naturales, adquiridas y perfeccionadas mediante el esfuerzo personal o incluso gracias a la suerte. Todos estos factores influyen para tener éxito en la vida y sentirse «un privilegiado»: estado psicológico que varía de un sujeto a otro, o incluso para un mismo individuo a lo largo de su vida. Por ejemplo, Amancio Ortega y Rafael Nadal son dos privilegiados (cada uno en lo suyo), pero también hay miles de personas que se sienten privilegiadas: tienen salud, familia, trabajo, patrimonio, etc.



Rafael Nadal
Ser receptor de un privilegio político es algo distinto. En este caso, el privilegiado no obtiene el éxito de forma natural, sino porque la autoridad política aplica restricciones a terceros. Por ejemplo, Rafael Nadal gozaría de un privilegio político si el gobierno español prohibiera la participación de Federer y Djokovic en el Open de tenis de Madrid. Seguramente, veríamos con malos ojos este favor, pero se trata del mismo privilegio que gozan hoy, taxistas, farmacéuticos y funcionarios. El gobierno permite sólo a unos pocos elegidos realizar cierta actividad. Según Lord Coke: el monopolio es un favor político, un fenómeno mercantilista y su existencia sólo es debida a «una concesión de privilegios por parte del gobierno».

Amancio Ortega
La diferencia entre ambos tipos de privilegiados es notable. Los primeros son benefactores de la sociedad y su fortuna es el justo resultado de haber satisfecho puntualmente las necesidades y deseos de sus congéneres. Si Amancio Ortega quiere incrementar su beneficio deberá fabricar mejores prendas y más baratas que sus competidores. En cambio, si un taxista quiere aumentar su facturación deberá conseguir que el político de turno restrinja la oferta todo lo posible, por ejemplo, paralizando la concesión de nuevas licencias y prohibiendo la entrada de Uber y Cabify al mercado. Los políticos lo tienen bastante fácil: si quieren aumentar su renta deberán alzar la mano para votar su propia subida de salario.

Pero cuando el presidente Torres dice que los «privilegiados» deben tenerle miedo, ¿a qué grupo se refiere? Yo creo que se dirige a los primeros, a esos «malditos ricos» que ganan una cantidad de dinero «excesiva». Detrás de su amenaza, que debe ser considerada seriamente, reside el secular odio, resentimiento y envidia que siente el mediocre contra aquellas personas más productivas. Por este motivo, pronto veremos en Canarias nuevos impuestos: ¿tasa turística?

Este nuevo gobierno de saqueadores (valga la redundancia) cree que puede construir una sociedad mejor robando a unos y repartiendo el botín a otros. No sabe que su perverso código moral lleva la semilla de su propia destrucción. Una sociedad que castiga el éxito de los mejores es una sociedad condenada al fracaso y a la miseria. Solo hay que echar un vistazo a Venezuela, pero estos fanáticos de la «redistribución» están cegados por su ignorancia y sus prejuicios.

Huelga decir que las declaraciones del presidente Torres ahuyentará a los inversores: «No hay nada más cobarde que un millón de dólares», o como dice el profesor Huerta de Soto: «Que invierta su puta madre».

Jesús Huerta de Soto

José Hernández Cabrera
Doctor en Economía (Escuela Austriaca). Fue oficial en el Ejército de Tierra español durante 20 años, con una formación militar de posgrado en España, EEUU (Fort Benning) e Italia (Nápoles). Ejerció como observador militar de Naciones Unidas (El Salvador, Nicaragua y Costa Rica) y oficial de la OTAN (Bosnia i Herzegovina y Kosovo). Tiene experiencia en planificación táctica y estratégica. En 2003, a petición propia, pasó a la reserva y fundó Somer Consulting, cuya misión es proporcionar servicios de formación y consultoría para empresas.

El humanismo en el cine a través de la educación, la cultura y la creatividad | Bernardo Rabassa


Como base de discusión sobre 'Educación, Cultura y Creatividad' se celebró la 2ª de las Jornadas el 3 de octubre, a través del cine, la Fundación Independiente que preside Aldo Olcese organizó en la Fundación Pastor, un interesantísimo debate, partiendo de “clips “de películas de fama mundial, que sirvieron de soporte a las opiniones de un trio de conferenciantes, moderado por Eduardo Torres Dulce, que fue Fiscal del Estado (2011-2014), Ana Santos Aramburu, directora de la Biblioteca Nacional y Carlos Andradas Heranz, catedrático de Algebra en la Universidad Complutense de Madrid y rector de la misma desde junio 2015 a junio 2919.

Sobre Educación, señalaron lo importante que es educar en valores, por encima de los datos, y utilizar el método socrático(sacar del alumno el conocimiento) como habíamos visto en los clips de las películas, James Steward en Liberty Valence, o el mito del buen salvaje, François Trouffaut, en Fahrenheit 454 con los libros o el club de los poetas muertos, o la creación de una cadena de favores( idea sencilla pero de proporción geométrica en su expansión, cada uno hace tres favores a los que deben seguir la cadena) o la conversación de Miguel Ángel con el papa Julio II sobre la capilla Sixtina (Dios creando al hombre).

En el debate Carlos Andradas dio a conocer el informe de la UE de la alta tasa de abandono escolar en España el 19,9% frente al 17,2% de la OCDE, la inversión de menos del 4% del PIB frente al 4,6% de la media europea, Falta una nueva ley de Educación con contenido practico , esta vez pactada por el parlamento y a la vez regular el estatuto docente, desde la etapa infantil a la universitaria, con las adecuadas becas, acercándonos a la media Europea, Sobre todo en lo emocional ,que encarna los valores. Ana, dijo que la educación no era solo conocimiento, sino mucho más, hizo referencia a los libros, que se aprendían de memoria antes de quemarlos en Fahrenheit 454, como se hace en la Biblioteca Nacional, donde se guardan los vídeos de internet e incluso los videojuegos, ya que la cultura avanza a gran velocidad.

Para la Cultura, partiendo de los dibujos rupestres de Altamira y Chauvet en Francia según Torres Dulce, que demuestran que la tribu se reunía para expresar su cultura o religión, porque el hombre es cultura, como se ve en el clip de Forrester a un muchacho de un barrio marginal educándose o en Pigmalión a la artista Audrey Hepburn (My Fair Lady) cantando la lluvia en Sevilla es una maravilla, descubriendo que el lenguaje era la mejor cultura y lo mas bello del mundo, pues cultura es potenciar la capacidad de expresarse. El medio que permitió la expansión del lenguaje fue la invención de la imprenta, sin ella se hubiera perdido, el conocimiento de las antiguas culturas, aunque algunas como la jeroglífica, la cuneiforme y los papiros transcritos por los escribas de los monasterios pudieron, utilizando la imprenta, difundirse ampliamente. Requiere además talento en los escritores o artistas, sacándolo de donde sea como García Lorca y Manuel de Falla lo hicieron, desde lo popular.

La Creatividad, es la que proporciona el talento para completar la cultura, como hizo Mozart con Salieri en el film, desde la cama dictándole el réquiem que Salieri no acababa de comprender, o en la Sixtina Dios creando al hombre de Miguel Ángel que le hizo perfecto. Seria luego, la sociedad la que le malearía (Rousseau), en tanto Hobbes decía que ya nacía lobo. La nueva sociedad requiere con su desarrollo tecnológico, más creatividad, aunque sea mediocre, pues lo datos los tenemos en Internet, aunque hay que desarrollar en el alumno su capacidad crítica, pues la Wikipedia, es nociva si no se consultan otras fuentes culturalmente mas avanzadas. El último de los debates fue sobre la inteligencia artificial de los robots y la posibilidad presentada por uno de los clip de que llegaran a tener emociones, siendo prácticamente humanos, lo que se mide con el test de Turing, enfrentando al hombre a la máquina. El test de Turing (o prueba de Turing) es una prueba de la habilidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente similar al de un ser humano o indistinguible de este. Alan Turing propuso que un humano evaluara conversaciones en lenguaje natural entre un humano y una máquina diseñada para generar respuestas similares a las de un humano. El evaluador sabría que uno de los participantes de la conversación es una máquina y los intervinientes serían separados unos de otros. La conversación estaría limitada a un medio únicamente textual como un teclado de computadora y un monitor por lo que sería irrelevante la capacidad de la máquina de transformar texto en habla. ​ En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina acertadamente (Turing originalmente sugirió que la máquina debía convencer a un evaluador, después de 5 minutos de conversación, el 70 % del tiempo), la máquina habría pasado la prueba. Esta prueba no evalúa el conocimiento de la máquina en cuanto a su capacidad de responder preguntas correctamente, solo se toma en cuenta la capacidad de esta de generar respuestas similares a las que daría un humano.

Estamos pues ante la creatividad ya no solo de los hombres, sino de las propias maquinas, o incluso de que se pueda hablar de biorobots o cyborgs, medio hombres medio maquinas. Por cierto, Neil Harbisson, el primer cyborg reconocido oficialmente por un gobierno, el del Reino Unido, defendió este 4 de octubre el derecho de los seres humanos a incorporar tecnología en su cuerpo y a “diseñarse como especie”, durante una conferencia ofrecida en Barcelona. Harbisson participó en la sexta International HR Conference sobre ciencia y tecnología. El artista y cyborg reivindicó el derecho a adquirir nuevos sentidos, a través de implantes como el que él lleva en la cabeza: una antena conectada al cerebro que le permite percibir los colores en forma de sonidos. Según explicó, nació con una enfermedad, la acromatopsia, que impide la percepción de los colores más allá de los negros, blancos y grises. Estamos ya en el futuro de la creatividad tecnológica. Todo gracias al cine, que ha permitido expresar con ejemplos las mejores coordenadas de la Educación, Cultura y Creatividad. Gracias, Torres Dulce y a Aldo Olcese, organizadores y promotores de una maravillosa Jornada.


Bernardo Rabassa
Presidente de clubs y fundaciones liberales. Miembro asociado de Alianza Liberal Europea (ALDE). Premio 1812 (2008). Premio Ciudadano Europeo 2013. Medalla al Mérito Cultural 2015. Psicólogo social. Embajador de Tabarnia.



Femenicidos | Violeta Yangüela


Desde tiempos históricos, filósofos, pensadores, lideres, religiosos se han expresado acerca de la condición de inferioridad de la mujer. Aristóteles decía que la mujer era un hombre imperfecto, que la mujer es pasiva y receptiva y el hombre es activo y el que siembra. El código hindú dice que al nacimiento de un varón, el padre debe festejarlo con cantos sagrados y fiestas religiosas mientras que en el nacimiento de una hembra reina el más profundo silencio.

En el Islam la violencia contra la mujer pasa desde los latigazos públicos, la ablación, la lapidación y la muerte por el honor de la familia. El honor se fundamenta en la mujer Según cuentan, Dios creó a la mujer de la costilla de Adán y para colmo es Eva la que provoca el bocado a la manzana. La manzana de la discordia. También la de Blanca Nieves. Menos mal que apareció Newton con su manzana. San Pablo se ocupó de poner a la mujer en “su sitio” cuando dice que el varón es la cabeza de la mujer. Definitivamente San Pablo dejó a la mujer “descerebrada”. Se le prohíbe pensar.

Entre Confucio y Buda se haría difícil darle el premio a la mejor. Confucio afirma que el papel de la mujer puede definirse con un sólo verbo: obedecer. Evidentemente que es conciso el hombre. Buda en su afán de competencia establece que la mujer es la personificación del mal. No es de extrañar que nunca haya brujos en los cuentos infantiles, ¡¡siempre son brujas!!
Federico Engels fue más práctico y dijo que el asunto era un problema de la herencia del poder. Había que controlar la maternidad para saber quién era hijo de quien. Parecería que el cinturón de castidad de tiempos medievales resolvería ese problema siglos después. Más tarde llegaría el ¡ADN!

Con esa carga conceptual del “sitio” de la mujer, el mundo moderno hace su aparición con la ley civil. Con la llegada de la revolución norteamericana y la instauración de las leyes civiles, la religión se colocó en su sitio y el Estado en su otro sitio, lamentablemente no en toda la geografía, y empezaron las transformaciones en el ámbito privado y de lo público con el objetivo de resquebrajar todo el andamiaje conceptual de inferioridad femenina. Romper con el cinturón ideológico.

En el siglo pasado en Estados Unidos, al tiempo que las mujeres sustituyen a los hombres en el mercado de trabajo por la participación masculina durante la guerra, surge una pildorita, la píldora anticonceptiva, que habría de revolucionar el ámbito de lo privado en las relaciones sexuales hombre-mujer y que daría lugar a la liberación sexual de las mujeres. Y esa liberación sexual por la que se ha ejercido y aún se ejerce su dominación, invade gradualmente la búsqueda de transformaciones a nivel público.

Las transformaciones a nivel público con leyes y normas que penalizan la violencia doméstica, se encuentra a nivel privado con los rastros de una herencia conceptual de la condición femenina pensada y articulada por pensadores y religiones a lo largo del proceso histórico de la humanidad.
De acuerdo con el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de las Naciones Unidas, en 2014, en 25 países de la región, un total de 2089 mujeres fueron víctimas de feminicidio.

Parecería que los rastros de la herencia de dominación y control de los varones aún no terminan de desaparecer a pesar de las leyes civiles y las políticas públicas destinadas a la desaparición de ese cinturón ideológico.

Violeta Yangüela
v.yanguela@codetel.net.do.

El Orgullo | Violeta Yangüela

Se ha celebrado el día del Orgullo por toda la geografía del mundo mundial.
Cuentan que este año se celebra el 50 aniversario de lo que se considera la primera protesta en defensa de los homosexuales por una redada de la policía en Snowwall, un bar en Greenwich Village en New York que ocasionó los enfrentamientos con los agentes policiales.

Transcurrido esos años habría que admitir el impresionante éxito de la organización LGBTI, es decir Lesbianas, Gais, Bisexual, Transexuales, Intersexuales y ahora se le agrega LGBTQ que significa Queer en sus demandas.
En la actualidad el sexo como identificación ha sido cambiado por identidad sexual y esa identidad se puede elegir entre diferentes opciones.

Sin ninguna duda que la sexualidad ha entrado a ser parte de las políticas públicas de los gobiernos.

El ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama emitió una orden ejecutiva en la cual el usuario podía elegir en los lugares públicos, el baño de su preferencia sexual. Además en la celebración del día del Orgullo, se iluminó la Casa Blanca con los colores del arcoíris.

En New York la calle Gay se ha convertido en la Calle LGBTI con once placas que identifican las entidades sexuales.

En España la declaración de nacimiento ya no se refiere al padre o la madre sino al Progenitor A y Progenitor B para identificar a las parejas de homosexuales que adoptan o alquilan vientres para tener hijos.

El matrimonio homosexual ya ha sido aprobado en 30 países. Los países europeos llevan la delantera.

Y también sin ninguna duda la comunidad LGBTI+Q habría que calificarla como una excelente organización que logra sus objetivos.

Y una advertencia. Si no está de acuerdo con esas políticas, se convierte en un homofóbico.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos ha prohibido ondear la bandera del arcoíris en sus embajadas para celebrar el mes del Orgullo Gay. ¿Será homofóbico Donald Trump?

En República Dominicana el Ministerio de Educación ha emitido una orden departamental para implementar una “política de género” en las escuelas. Y comienza la polémica.


v.yanguela@codetel.net.do

El Día Ocho | Violeta Yangüela


Se ha celebrado el Día Internacional de la Mujer, institucionalizado por Naciones Unidas en 1975. Las marchas, las protestas, las demostraciones de las mujeres con las pancartas, discursos y exigencia de igualdad de género arropan los medios globales de comunicación.

¿Igualdad de género?

Se supone que la primera igualdad de los animalitos de dos paticas, perdón, y de las animalitas, es la mochila con la que viene la condición humana cargada con los mismos “monstricos” y los mismos ángeles.

Por supuesto con la diferencia sexual de hembritas y varoncitos. Los varoncitos eyaculan, las hembritas tienen orgasmos, los varoncitos tienen penes, las hembritas tiene vaginas, las hembritas tienen un vientre que le permite mantener un ser humano en sus entrañas y los varoncitos disfrutan de una fuerza física que las hembritas no poseen.

La segunda igualdad es una consecuencia de los “monstricos” de la mochila. Un candado para encerrar a los “monstricos”. Primero ese candado fue religioso luego con la modernidad llegó lo que llaman el imperio de la ley. Todos iguales ante la ley. Los castigos dejaron de ser divinos y se convirtieron en terrenales. Un crimen no tiene “identidad sexual”.

En la actualidad de la postmodernidad la igualdad de género se expande y la lucha de las mujeres se convierte en el tema prioritario de las políticas de algunos gobiernos. Esas políticas públicas se refieren precisamente a las diferencias y comienza con el lenguaje.

En España el gobierno solicitó un estudio para adecuar la Carta Magna a un lenguaje “inclusivo, correcto, no sexista y verdadero de una democracia que transita a la igualdad”. Decía Carmen Calvo en esa oportunidad que “tenemos una Constitución en masculino”.

En los tiempos del Ministerio de Igualdad en España y su ministra Bibiana Aido, se confeccionó un manual para el uso del lenguaje no sexista.

En Venezuela el cambio de la Constitución con un lenguaje inclusivo significó un aumento de 500 páginas.

En Estados Unidos el gobierno puso fin a la prohibición militar que impedía a las mujeres entrar en combate. ¿Asunto de igualdad física?

En un estudio realizado en una brigada en Irak, la evacuación de las hembritas se multiplicaba por tres en relación a los varoncitos y en un 74% se correspondía a asuntos de embarazo. ¿Asunto de igualdad de género?

Los científicos tendrán que ocuparse de cómo “igualar” a los varoncitos para que tengan la capacidad de los embarazos al igual que las hembritas y las hembritas tengan la misma fuerza física de los varoncitos.

Así todos felices y todos iguales.
Violeta Yangüela

AGW | Lorenzo Soriano

 Antonio Garrigues Walker

AGW.- L Soriano

En estos días pasados del mes de Diciembre, Los miembros del Club Liberal 1812 de Canarias, hemos tenido el honor de recibir en Tenerife a D Antonio Garrigues Walker.

Se comprometió conmigo en Cádiz, mientras celebrábamos La Pepa en Marzo, y recibió su Premio Libertad desde el CL 1812 de Cádiz. Y cumplió su promesa, viajo a Tenerife, y nos dió una conferencia magistral titulada" El futuro de España y el Futuro del Liberalismo". Se celebro en el Real Casino de Tenerife, en su Salón principal rodeado de las pinturas deNéstor, , bajo ellas y ante casi 200 personas, nos transmitió una serie de ideas y reflexiones que tratare de comentar y explicar, si es que alcanzo a dar una interpretación coherente a la experiencia y sabiduría de Antonio.

En mi presentación, ya "advertí" que muchas de las reflexiones del Liberal más relevante vivo que hay en España, como es el, "sorprenderían" a algunos. 

Cierto y verdad que en abierto y ante el aforo global, una persona de la enorme relevancia de Antonio, tiene que ser cauto. Y lo fue, quizás en exceso, en la opinión de algún miembro del Club, que posteriormente comento que había sido una gran conferencia de un "Social Demócrata".

Un querido Malvado.

Bueno, incluso a mí, que lo conozco hace 40 años, desde el Foro Jovellanos y mas después, cuando el querido Bernardo Rabassa empuño las riendas, y aun más tarde en las visitas anuales a La Pepa, siempre sorprende Antonio en sus reflexiones, mas allá de lo que los demás solemos alcanzar a ver. Lo de Trump, y de refilón el elogio a Obama, no podía quedar sin mi respuesta. Me jugaba mi "credibilidad" ante mis compañeros. Replique. Y se lo tomo a media guasa y ahí quedo eso.

Antonio, luego, me tiro un capote en la posterior cena en el Taburiente, donde por cierto nos prepararon un salón precioso, muy bien atendido y muy bien instalado en abanico, y ya en comité cerrado y rodeado de amigos, Antonio se mostró mas como las expectativas de algunos habían esperado. Pareció que habíamos realizado un ensayado teatrillo, y nos divertimos mucho. Fue un buen rato, se fotografió con todos y... con todas, se explayo y, se explico y nos deleito de sobremanera.

Antonio, proclama que "no se puede ser liberal solo en lo económico". Y es sin duda bien cierto. Es mucho mas, ser liberal. En lo sociológico, en lo cultural. Por eso, si la sociedad ha creado una opción, con votos y con silencio de otros despreocupados, dando poder a los populistas y a los "agit prop", pues tendremos que entendernos con ellos. Votar y conseguir democráticamente que las personas entiendan que la única manera de crear riqueza y repartirla, la da la solución liberal y no la intervenida, es nuestra tarea.

Hablo de la perversidad de las leyes electorales, que dan el poder con menos votos, hablo del Brexit y de lo que puede complicar la vida europea. Comento el tema de Alemania, lo de Francia, donde opino que Macron, que gano espectacularmente, al aplicar sus novedades, se han visto imposible la ejecución. De Italia ni se molesto en criticarla, es locura pura. Así las cosas, opina que España está en una situación quizás hasta mejor, si nos comparamos con lo que está pasando a nuestro alrededor. Antonio no quiere ser dogmático, pero su presentimiento es que las cosas mejoraran. Que el eje Franco Alemán se va a poner a trabajar cuando se estabilicen. Que en USA en las Mid Term Elections, Trump, se "corrija algo" para no perder comba. En España en general y en Canarias también, las cosas van algo mejor, comenta.

Si se calmara la situación Catalana, podría reconducirse. Pero la Reflexión es ,¿ Como es que ha pasado todo esto? Qué hacer con los nacionalistas y con los populistas es el tema.

La descalificación les conviene. Todos los partidos, todo grupo, actualmente, tiende a la disgregación no a la cohesión. Y el poder debe tener un componente moral. La clase política está totalmente desprestigiada y necesita recuperar su valor y credibilidad ya que es imprescindible su intervención tal y como está diseñado nuestro sistema político. También advierte de el uso y a veces el mal uso de la tecnología para desestabilizar comunidades y países desde el Hackeo informático. Que las redes sociales han irrumpido como vía inevitable. Nos creemos superiores los que no las usamos, pero el que lo hace consigue resultados.

Con respecto a las criptomonedas fue algo críptico. Más de 800 monedas virtuales en el mundo, han sentado base ya, empezaran a desarrollarse y a ocupar espacio del sistema financiero.

La longevidad también vendrá con el futuro próximo, y cambiara muchísimos parámetros. Los niños que nazcan hoy vivirán 110 años de promedio, es la realidad futura. En este campo, España está muy mal situada con uno de los índices de natalidad bajísima.

Alguien tendrá que reaccionar, tendrá que nacer un liderazgo. El liberalismo se basa en la Sociedad civil, en la ciudadanía, sin estar tutelada por el poder. Al margen de la Administración, ayudar a encontrar caminos lejos de la oficialidad. El liberal cree en la sociedad civil que es la que tiene que adquirir responsabilidades. Las Fundaciones, las organizaciones , no duran , no se mantienen, en su mayoría están financiadas por el Estado y así no son libres. En USA incluso es delito, recibir ayudas del Estado. El liberalismo se basa en el respeto a todos, los que no piensan como el, aunque no comparta nada de lo que dice. La democracia, es convivir en desacuerdo, y esto se consigue dialogando. El liberalismo tiene que tener un componente Ético y de idealismo. No podemos darle las espalda a los problemas que no sabemos resolver. Hay que ofrecer formulas y salidas.

En ese momento Antonio me regala el libro de Ortega y Marañón. Y lee el párrafo donde Ortega trata de explicar lo que es la diferencia entre Liberal y Conservador. Y finaliza con animarnos a buscar la Grandeza del Liberalismo.

Se inicio un pequeño coloquio muy interesante, aunque casi todas las preguntas no son en realidad preguntas sino el minuto de gloria que necesita el que solicita la palabra. Lo más interesante del mismo fue la referencia al tema Catalán. No es tema nuevo, es la cuarta intentona y eso pues, está en el alma catalana. Y no va a desaparecer. Lo nacionalista es difícil de eliminar. Córcega, La Liga Norte en Italia, Escocia, Quebec, incluso en Canarias. Antonio insiste, y reclama dialogo. Tacto intelectual y tacto emocional.

Dando por terminada la Conferencia y el pequeño coloquio, levantamos la sesión y nos despedimos de los muchos amigos que acudieron a la cita. Y ya los miembros del Club y unos pocos invitados, nos dirigimos a la fraternal cena que discurrió entre animadas charlas y fotos con todos los 40 asistentes y los detalles personales que Antonio dedico a cada uno de nosotros. Fue una noche entrañable que no olvidaremos. Gracias a Antonio y gracias a todos por ayudar al lustre y brillo del Acto.

L Soriano

Antonio Escohotado, premio Libertad 2018 del Club Liberal 1812 de Málaga | Pedro de Tena

Escohotado: "Al fin entra en crisis la monstruosidad que se aceptó permitiendo la inmersión lingüística"


Ayer por la noche, apenas pasadas las 20:30, pudimos asistir por streaming desde el Canal de You Tube del propio galardonado (aunque brevemente porque la emisión se cortó a las 20:55), al acto del Club Liberal de Málaga en el que se entregó el premio Libertad 1812 al pensador español Antonio Escohotado.

Hace dos años, en su primera edición, el poeta y periodista malagueño, Manuel Alcántara, inauguró la galería de premiados. El año pasado el "Libertad 2012" recayó en un ilustre heterodoxo del pensamiento único y políticamente correcto para los hoy sectores dominantes del panorama nacional, Albert Boadella, cabeza visible de Tabarnia, la Cataluña insurrecta contra el separatismo.

Esta edición ha distinguido muy merecidamente a Escohotado. No sabemos por qué, pero no se oía bien y la cámara temblaba como los barcos en las marejadas. Perdonados quedan por su limitación de medios los forofos de La Emboscadura, que se han propuesto la difusión del pensamiento de Escohotado. Menos mal que tras finalizar el acto han subido una grabación del mismo al canal You Tube del propio premiado, lo que nos ha permitido ver el acto en su totalidad. El sonido no ha mejorado, eso no.

Y ya que hablamos de barcos, hay que decir que, precisamente, era la reproducción de un barco antiguo, tradicional del litoral malagueño nos pareció entender, el símbolo del premio que recibió el filósofo y que debía pesar lo suyo porque cuando lo recibió lo hizo constar ante el jolgorio del público. "Pesa mucho, Dios mío. Es de plomo. Pesa un quintal", dijo.

Desde el principio, sin embargo, pareció que el premio que agradó más a Escohotado fue estar en Málaga delante de quienes admiran su obra. Es más, cuando una coordinadora del acto, cuyo nombre no supimos, insistía en que era el momento de la entrega del premio, el galardonado estaba empeñado en que subiera a hablar alguien del público que se levantó para hacerlo. Seguramente intervino después, pero la transmisión del acto había finalizado.

Este premio, que es bien joven con sólo dos años de andadura, pretende continuar aquella tradición liberal de la Málaga decimonónica y se inscribe en el liberalismo condensado en la Constitución de 1812, La Pepa. Dedicado a homenajear a personas destacadas en defensa de la libertad, era natural que recayera, antes o después, en Antonio Escohotado, uno de los más importantes intelectuales españoles, por su obra en sí que no por lealtades "orgánicas", y uno de los pocos que se ha enfrentado intelectualmente al comunismo como doctrina y a todo tipo de autoritarismo, socialista o no.

Vídeo: Discurso de Antonio Escohotado tras recibir el Premio Libertad 1812 (HD) | El escritor ha publicado multitud de obras sobre filosofía, sociología e historia – nunca como categorías separadas - entre las que destacan Historia general de las drogas (1989), Caos y Orden (1999) o la trilogía Los Enemigos del Comercio (con su primer volumen publicado en 2008).
Será por eso por lo que aplaudió ayer en Málaga la iniciativa de Podemos de legalizar la marihuana. Según Escohotado, de no haberlo hecho, Pablo Iglesias "habría sido un cagón", insistiendo en que "hay que poner toda la carne en el asador" para lograr que, como en Canadá recientemente, la marihuana quede legalizada.

En rueda de prensa previa que recogió el diario Sur, el distinguido expresó su convicción de la inconveniencia de la prohibición y aludió a las amplias extensiones de terreno de España que podría utilizarse para el cultivo de la marihuana y la creación de decenas de miles de puestos de trabajo.

Refugiándonos en esta comparecencia debido a la casi ininteligibilidad del vídeo en el que se recoge la intervención de Escohotado durante la entrega del premio, añadamos que insistió en un nuevo mandamiento: No perder el tiempo. "No se puede optar por la libertad sin cambiar radicalmente nuestro empleo del tiempo. No podemos perder el tiempo. El hombre y la mujer que ama la libertad tiene que dedicar el 99,9 por ciento de sus horas, sus minutos, sus segundos a la empresa de ser libre, que es bastante jorobada, pero está llena de recompensas, y en mi caso, de reconocimientos".

Como ya es habitual, subrayó que en política no vale ni puede valer todo. Al contrario "es el sitio donde más debemos extremar la elegancia y el sentido crítico antes que la vulgaridad, pero desgraciadamente estamos en una etapa histórica muy determinada y al fin ha llegado la democracia, una democracia liberal, lo que significa que llega con una infinita vulgaridad".

Se refirió también a Cataluña explicando que la situación que se está viviendo es "estimulante, porque al fin entra en crisis la monstruosidad que se aceptó permitiendo la inmersión lingüística". Era sabido su oposición a la independencia de Cataluña, pero ayer matizó que nos había faltado "verle las caras, quiénes eran sus protagonistas y ya se las hemos visto. Con su pan se lo coman. Se les ve muy clarito el plumero. Que vengan las elecciones y verán donde se ponen con las primeras generales que haya", dijo.

Poco antes del acto, añadió que la "sabiduría es la única fuente de placer sostenido", por lo que hay que aprender, estar abierto y ser diligente. Y comenzó su intervención de agradecimiento por la concesión de la distinción diciendo que lo que había querido ser, sencillamente, era ser un hombre libre, educarse por sí mismo, buscarse a sí mismo como dijo Heráclito o expresó Sócrates, más tarde, subrayando que para encontrarse a uno mismo se debía ser uno mismo. Esto es, ser responsable de uno, lo que une su discurso a la defensa de la individualidad responsable frente a toda tiranía o poder.

Como ya es costumbre, y tiene que ver con su última y gran obra, Los enemigos del comercio I, II y III, una antítesis elaborada, puede considerarse, de El Capital de Karl Marx, dedicó buena parte de su intervención durante el acto a la figura y las ideas de Marx sobre las clases sociales, como fundamento de los enemigos de la libertad de los siglos XIX, XX y comienzos del XXI.

Escohotado, pudimos entender, se refirió al Manifiesto Comunista de 1848, año revolucionario en toda Europa, En él, se sentaron las bases del programa comunista de la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado. Recordó su ya conocida crítica a la inexistente definición de su categoría fundamental por parte de Marx. Un autor que basó toda su teoría en la oposición de las clases, nunca definió qué eran.

Escohotado explicó que Marx confunde clase con casta o estamento, como en la India, una situación social de la que no se puede salir. Pero la movilidad existió siempre en las sociedades anteriores, pero eso "se le olvida a Marx" como se le olvidó que la mayoría del proletariado estaba compuesto por el campesinado arruinado en favor de la emergente burguesía industrial que tuvo que moverse a las ciudades y al trabajo asalariado. Marx, era de todo "menos un tonto del culo" por lo que esta omisión tuvo que ser fruto de la mala voluntad, consideró.

En tal descubrimiento hizo residir Escohotado uno de los méritos de su trabajo. Marx resume la sociedad de su tiempo en dos clases, habiendo como había muchas más, miles dijo nuestro autor, pero no justificó racionalmente tal afirmación. A pesar de lo cual, defendió ante el mundo que el único socialismo científico era el suyo y que suya era la única manera científica de comprender el desarrollo histórico. Tal teoría fue el comienzo del calvario totalitario de buena parte de siglo XX.

Escohotado, otro que dejó de ser de izquierdas
Foto: Escohotado en la época de "Amnesia"
Antonio Eschotado, en la época de AmnesiaHace unos años Javier Somalo y Mario Noya dieron a luz un libro titulado Por qué deje de ser de izquierdas, que fue un éxito editorial. Desgraciadamente, el flamante premio Libertad 1812 no estuvo incluido en aquella primera relación, de la que, tal vez, convendría hacer una edición ampliada.

Antonio Escohotado es alguien que no podría faltar en esa nueva edición porque, como todos los que aparecieron en aquella primera, comenzó siendo de izquierdas, muy de izquierdas, concretamente abducido por la ilusión comunista, y luego desilusionado por las prácticas reales que convirtieron su sueño en pesadilla.

Es ya clásico presentar a Antonio Escohotado como un referente anticomunista, pero es mucho más que ello. Nuestro intelectual tal vez fuera simpatizante del comunismo en buena medida por ardor juvenil, pero no dejó de serlo por razones sentimentales, sino que ha dedicado buena parte de la segunda fase de su vida a mostrar con pulcritud racional y con argumentos bien sólidos por qué Marx y Lenin, por fijar a los responsables básicos, no llevaban razón e incluso fueron malas personas.

Por el contrario, Escohotado siempre se refiere a Eduard Bernstein, llamado por Lenin despectivamente "revisionista" como al "renegado" Karl Kautsky, como fundador del socialismo democrático o evolucionario, opuesto al comunismo y asumidor sin complejos de los ideales esenciales del liberalismo.

Está claro que nuestro autor está lejos de todo dogmatismo, como filósofo cabal que quiso ser, aunque prefirió inicialmente la carrera de Derecho y el Instituto de Crédito Oficial a la tarea del logos. De hecho, podría decirse que defiende la convergencia entre liberalismo y socialdemocracia o socialismo democrático, que considera dos caras de la misma moneda. Es más, con el ya citado Bernstein, cree que la socialdemocracia, con acento en la democracia, es la consecuencia natural del liberalismo.

En otras ocasiones, Escohotado ha insistido en el dolor que le produjo abandonar sus primeras ideas que le llevaron a militar en el comunismo y pasar por las cárceles de Franco, un pequeño dictador si lo comparamos con los grandes monstruos del siglo XX, de Stalin a Hitler. Nunca es fácil comprender que uno ha estado en un error durante muchos años y rehacer la vida a partir de esa conclusión. Siempre cabe la pregunta, claro, de si ahora, nuevamente, puede estarse en un error, como malévolamente le espetó el podemita Juan Carlos Monedero en una entrevista.

Antonio Escohotado, La Conciencia infeliz
De todos modos, reducir la figura de nuestro ilustre colaborador a la política cotidiana, o meramente a la cuestión política en general, es un error y una injusticia. En realidad, Escohotado no ha temido enfrentarse a la filosofía, especialmente al más abstruso de sus cultivadores, el mismo Hegel, de donde bebe en sus nociones de libertad y necesidad, tema para futuros tratamientos.

En sus libros no económico-políticos, Escohotado siempre está atento a la cuestión de la realidad y de la libertad. En sus palabras, la libertad consiste en ser realistas, en reconocer el peso inmenso de la realidad por lo que el liberalismo, consecuentemente, es realista, e incluso pragmático. Lo que ocurre es que la realidad, no sólo se percibe y se dice de muchas maneras como el ser de Aristóteles, sino que cambia a partir de sí misma y de nuestras percepciones además de ser pasto, por ello mismo, de las más atrevidas demagogias.

Por haberse enfrentado a tan grandes cuestiones y haber optado, tras su examen, por un posicionamiento liberal, en su sentido más general, merece naturalmente este premio malagueño y muchos otros. Y, además, lo ha hecho y lo hace todo desde una modestia que hacer parecer que años de estudio y reflexión son fáciles, que no lo son. Créanlo.

Pedro de Tena
Publicado en Libertad Digital el 20 de octubre de 2018 | texto: Pedro de Tena | imágenes: cabecero: redacción C.L., Club Liberal 1812 Málaga y archivos red | Post Arcadio Suárez