Comparte o imprime
Mostrando entradas con la etiqueta ¡Viva la Pepa!. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¡Viva la Pepa!. Mostrar todas las entradas

El asedio de Cádiz | Guillermo Olmo

Un Cádiz asediado alumbra la Nación española

Si la nación española nació en la Constitución de Cádiz de 1812, lo cierto es que fue este un parto de lo más ajetreado. «La Pepa» vino al mundo en un Cádiz asediado por las fuerzas francesas, entre bombazos y excitación general en una urbe que se sabía el último refugio de una incipiente España libre.

VISTA DE CÁDIZ DESDE LA BAHÍA, 1820 (FOTO: FUNDACIÓN FEDERICO JOLY HÖHR)
GUILLERMO OLMO
Los historiadores Miguel Artola y Manuel Pérez Ledesma escribieron que la invasión francesa fue «fue la ocasión para que el pueblo español desarrollara su propio proceso revolucionario». El epicentro de ese proceso serían las cortes, reunidas en Cádiz. Dos centenares de diputados llegados de las Juntas Provinciales constituidas en toda España debatían y redactaban la que sería la primera Constitución de la historia de España. Lo hacían en una ciudad acorralada por las fuerzas de Napoleón Bonaparte, a quien el más destacado constituyente, Agustín de Argüelles describió como «el mayor y más audaz guerrero que se había conocido».
Pero la ciudad más antigua de España resistió indomable nada menos que 30 meses de un asedio dirigido por algunos de los mandos más competentes del emperador francés, como el mariscal Soult, duque de Dalmacia y uno de los artífices de la gran victoria francesa en Austerlitz, y el mariscal Victor. Pero nada pudieron hacer estos afamados estrategas y los ingentes recursos bélicos a su disposición frente al coraje y tenacidad de los gaditanos y el apoyo de las fuerzas expedicionarias inglesas.
El empuje invasor había llevado a la Junta Central a desplazarse de Sevilla hasta Cádiz
Arrancaba el año 1810 y tras el fiasco que había supuesto la capitulación en Bailén, que irritó sobremanera a Napoleón, el emperador apostó por poner toda la carne en el asador en el frente meridional. El empuje invasor había llevado a la Junta Central, que intentaba coordinar la resistencia, a desplazarse de Sevilla hasta Cádiz. La tacita de plata era el último bastión. Dado el gran despliegue artillero francés, nada hacía presagiar que las defensas de Cádiz fueran a aguantar mucho tiempo. Pocos contaban con la pasión patriótica que se apoderó de las gentes de la ciudad, cuya rebeldía exasperó a los sectores afrancesados, que afirmaban en sus publicaciones en Madrid que «la prepotencia de la ínfima plebe de Cádiz debe mirarse como el vicio capital y la fuente de todos los males de que adolece nuestra España».
El contagio del espíritu bélico
Pero eso que para algunos era vicio, para los sitiados era el fuego que animaba su lucha. A tanto llegó el celo defensor de los gaditanos que se mostraron reacias incluso a autorizar el desembarco de las tropas inglesas llegadas por mar a la ciudad. Según refieren todos los testimonios de la época, la mayor parte de los vecinos colaboró entusiastamente en su defensa. Las mujeres cocinaban y cosían para los combatientes, los hombres se presentaban voluntarios para la milicia y en todas las casas se cobijaba y atendía tanto a sanos como heridos. En toda Andalucía, adonde habían ido llegando terribles noticias del avance invasor y de las tropelías que la soldadesca francesa iba cometiendo, había arraigado un ánimo belicoso tal que los sacerdotes llamaban a la lucha desde los púlpitos y muchos de ellos incluso cambiaban temporalmente los hábitos por las armas.
El profesor Manuel Moreno Alonso da cuenta de un escrito del embajador francés en España, el conde La Forest, que refleja de modo elocuente lo irreductible del Ejército irregular formado por los españoles: «Cada campesino se convirtió en un soldado, cada soldado en un héroe. Habían sometido a los héroes de Austerlitz, un chico de quince años se consideraba equivalente a los granaderos franceses».
«Cada campesino se convirtió en un soldado, cada soldado en un héroe»
Pero el camino de la victoria no fue en absoluto un camino de rosas. Fueron muchas las tribulaciones de una ciudad encendida por la guerra, algo a lo que no fueron ajenos los diputados reunidos en las cortes, que tuvieron que conjugar su labor de moldear los principios políticos fundamentales de la nación con las de coordinación de la guerra. Tras la batalla de Chiclana, el 5 de marzo de 1811, las Cortes abordaron la precaria situación de los cientos de heridos hacinados en el Hospital de San Carlos: «Se mueren de hambre, no tienen asistencia, todo les falta; y no habiendo perecido en el campo de batalla en que sellaron con su sangre la libertad de la patria, ¿se han de morir en el hospital?ۜ», clamaba uno de los constituyentes.
Finalmente, desde el inicio del año 1812, simultáneamente al avance en el proceso de redacción constitucional, la esperanza se iba abriendo paso entre los defensores. El 5 de enero de 1812 los franceses se retiraban de la Tarifa. Ya en el verano, el 29 de julio llegaban a Cádiz las noticias de que ingleses y españoles habían conseguido recuperar Madrid. La euforia se desbordó por las calles y la multitud hizo sonar las campanas de la iglesia del Carmen. Ya en agosto, dos años y medio después de combates, los lugareños se sorprendían ante la imagen de multitud de pequeños incendios en los alrededores de la plaza. Las fuerzas imperiales iniciaban la retirada y prendían fuego al material que no podían evacuar consigo. El grito jubiloso de «Viva la Pepa» se adueñaba de la ciudad liberada.
Autor: Guillermo Olmo | Publicado en Especiales ABC con motivo del Bicentenario de la Constitución Española 1812 "La Pepa"
Post: Arcadio Suárez

Se constituyen las Cortes - ¡Viva la Pepa! 1812

Fernando VII (1784-1833) en un retrato de Vicente López.
Hijo de Carlos IV y María Luisa de Parma, Fernando VII nació el 14 de octubre de 1784 en el Palacio de El Escorial. Llevó a cabo una conspiración contra su padre aprovechando el descontento popular alrededor del valido Manuel Godoy, pero en 1807 sus intenciones fueron descubiertas y tras declararle culpable el rey lo absolvió.
 MUSEO MUNICIPAL, MADRID

Ante la ausencia de Fernando VII, los españoles, a través de todo este sistema de juntas, se habían dado un gobierno con la misión de coordinar la resistencia contra los franceses. Para algunos se trataba de una situación de emergencia y todas las juntas tenían carácter provisional mientras el rey no pudiera volver a España y recuperar su pleno poder. Pero otros pensaban que aquella era una oportunidad para crear un nuevo sistema de gobierno, más justo y más representativo que el régimen absolutista de los reyes borbónicos. 


Soñaban con aprovechar la guerra contra Napoleón para hacer en España una revolución política como la francesa de 1789. Fue así como surgió la reivindicación de convocar las Cortes.

La institución de las Cortes se remontaba a la Edad Media, cuando en cada uno de los reinos de la Península existían asambleas en las que estaban representados los tres estamentos de la sociedad: el clero, la nobleza y las ciudades. Las Cortes aprobaban leyes y a veces se enfrentaban al poder de rey. Sin embargo, desde el siglo XVI habían entrado en franco declive como consecuencia del afianzamiento del poder absoluto de los monarcas, y en el siglo XVIII o habían desaparecido o se convocaban en ocasiones muy contadas. Ahora, muchas voces se alzaban para exigir que se restablecieran aquellas Cortes con todas sus prerrogativas. Aunque, en realidad, más que resucitar una institución medieval lo que querían era crear una asamblea nacional que asumiera toda la soberanía, como había sucedido en Francia en 1789.

En abril de 1809, un miembro de la Junta Central, Lorenzo Calvo de Rozas, propuso formalmente convocar las Cortes, con el objetivo de establecer una «Constitución bien ordenada». Los defensores del absolutismo recelaban de la iniciativa, dado que se pretendía convocar unas Cortes en ausencia del monarca, algo sin precedentes, mientras que los liberales esperaban que la asamblea sirviera para introducir las reformas que necesitaba el país y cambiar así el rumbo de la historia de España. El 22 de mayo de 1809, la Junta Central aprobó la propuesta de Calvo de Rozas y durante los meses siguientes debatió cuál debía ser el sistema de elección de los diputados.


"Historia National Geographic" 

Juramento de los diputados - ¡Viva la Pepa! 1812

Con casi toda la Península ocupada por Napoleón, y bajo las bombas de los franceses, se celebraron en Cádiz unas Cortes destinadas a cambiar el rumbo de la historia de España.

¡Viva la Pepa! 1812, las Cortes de Cádiz y la primera Constitución Española

A las nueve de la mañana del 24 de septiembre de 1810, un centenar de diputados, en representación de todas las ciudades y provincias de España, se congregaron en el ayuntamiento de la Isla de León (la actual ciudad de San Fernando, adyacente a Cádiz). Salieron en comitiva hasta la iglesia parroquial, donde el cardenal arzobispo de Toledo, Luis de Borbón, celebró una misa. Acto seguido, se preguntó a cada uno de los diputados:

  • ¿Juráis la santa religión católica apostólica romana sin admitir otra alguna en estos reinos?
  • ¿Juráis conservar en su integridad la nación española y no omitir medio alguno para libertarla de sus injustos opresores?
  • ¿Juráis desempeñar fiel y legalmente el encargo que la nación ha puesto a vuestro cuidado, guardando las leyes de España, sin perjuicio de alterar, moderar y variar aquellas que exigiese el bien de la nación?

Si así lo hiciereis, Dios os lo premie, y si no, os lo demande

Todos los diputados presentes juraron afirmativamente, a pesar de algún tímido reparo planteado previamente a la ceremonia. Acabados los actos religiosos, los regentes y los diputados se trasladaron al salón de Cortes, situado en el teatro Cómico de la Isla de León. El presidente del Consejo de Regencia pronunció un breve discurso; así quedaban inauguradas las Cortes generales y extraordinarias, la asamblea que pasaría a la historia con el nombre de Cortes de Cádiz.

El mismo 24 de septiembre, las Cortes aprobaron su primer decreto, en el que los diputados se proclamaban representantes de la nación española y afirmaban que en ellos residía la soberanía nacional, reservándose el poder legislativo en toda su extensión. Era una decisión revolucionaria, con la que las Cortes despojaban al monarca de su poder absoluto y sentaban las bases de un régimen constitucional, el primero de la historia de España. Todo había comenzado dos años antes, en 1808, con la entrada en la Península de los ejércitos de Napoleón, emperador de Francia. La invasión inesperada provocó un verdadero colapso de las estructuras del régimen absolutista; todo el entramado político de la monarquía borbónica se vino abajo, empezando por el rey, Fernando VII, que se encontraba retenido en Francia por Bonaparte.

En esta situación de vacío de poder, mientras se producían los primeros enfrentamientos entre los soldados franceses y la gente del país, se formaron de manera casi inmediata juntas de gobierno, locales y provinciales, que se organizaron, a su vez, en juntas supremas (regionales). En septiembre de 1808 se creó la Junta Central, integrada por treinta y seis vocales de las juntas provinciales. Se instaló en Aranjuez, pero, en diciembre de aquel año, ante el avance de las tropas de Napoleón, se retiró a Sevilla.


"Historia National Geographic" 

Períodos de vigencia de la Constitución de 1812


19 marzo 1812 - 4 mayo 1814
07 marzo 1820 - 1 octubre 1823
13 agosto 1836 - 18 junio 1837

Año
Acontecimiento
1808


Febrero-marzo. Las tropas francesas llegan a la Península Ibérica y ocupan Barcelona, Pamplona, Figueras, San Sebastián y Madrid.


17-19 marzo. Motín de Aranjuez. Caída de Godoy. Carlos IV abdica a favor de su hijo, Fernando VII.


10 abril. Fernando VII sale de Madrid para entrevistarse con Napoleón en Burgos.


20 abril. Fernando VII llega a Bayona. Napoleón le comunica su intención de ocupar el Trono de España.


1 mayo. Fernando le comunica a su padre, Carlos IV, en respuesta a su petición formal de renuncia al Trono, que, en alusión a las Leyes Fundamentales del Reino, accede a renunciar a la Corona con varias condiciones, entre otras: la reunión de las Cortes para formalizar la abdicación.


2 mayo. Sublevación popular en Madrid contra la presencia de las tropas de Napoleón Bonaparte. Se inicia la Guerra de la Independencia.


5 mayo. Fernando VII abdica en Bayona a favor de su padre. Decretos de Fernando VII, dirigidos a la Junta de Gobierno y al Consejo de Castilla, autorizando a la Junta a ejercer, en nombre del Rey, las funciones de la soberanía, y al Consejo, la convocatoria de Cortes con el único objetivo de proporcionar recursos económicos contra los franceses.


6 mayo. Carlos IV abdica a favor de Napoleón.


9 mayo. La Junta General del Principado de Asturias acuerda defender la Monarquía, la Patria y sublevar a las provincias limítrofes.


20 mayo. La Gaceta de Madrid publica las renuncias de Bayona.


25 mayo. El Duque de Berg convoca la formación de una Junta de Notables en Bayona para tratar sobre las reformas que deben hacerse en el Reino. Edicto de Napoleón que confirma la convocatoria de la Asamblea de Bayona para el día 15. Levantamiento de Oviedo y se crea la Junta Suprema de Gobierno.


31 mayo. Proclama de Napoleón a los españoles manifestando su intención de regenerar España.


3 junio. Proclama de la Junta Suprema de Gobierno sobre las reformas que emprendería Napoleón.


6 junio. Napoléon nombra a José I como rey de España.


10 junio. José I acepta la Corona de España.


15 junio. La Junta de Bayona inicia sus sesiones.


20 junio. Se presenta el proyecto de Constitución elaborado por Napoleón a la Junta de Notables de Bayona.


7 julio. La Junta de Bayona acepta y jura el texto definitivo del Estatuto de Bayona.


16 julio. La Junta de Valencia envía una circular a las Juntas Provinciales instando a la formación de un gobierno único. El 23 contesta la Junta de Granada dando su conformidad y propone que la Junta Nacional se forme con dos diputados de cada una de las Juntas Provinciales.


25 julio. José I es proclamado rey en Madrid. El 30 abandona la ciudad, tras la victoria española en la Batalla de Bailén.


3 agosto. La Junta de Sevilla elabora un plan de formación de un gobierno central. El Consejo de Castilla se niega a convocar Cortes, por alejarse del procedimiento tradicional.


11 agosto. El Consejo de Castilla declara nulas las renuncias de Bayona.


Septiembre. La Junta Central, con sede en Aranjuez desde el 25 de septiembre, toma los poderes soberanos y se constituye en el máximo órgano gubernativo de la España no ocupada.


30 septiembre. El Consejo de Castilla jura obediencia a la Junta Central y plantea una Exposición de los fiscales pidiendo una regencia de uno, tres o cinco miembros y la convocatoria de Cortes, según del Decreto de 5 de mayo de Fernando VII.


1 octubre. La Junta Central elige a Floridablanca como presidente.
1809
Durante 1809 se producen fuertes tensiones entre absolutistas y liberales en la Junta Central.
15 enero. Decreto que establece el traslado de la Junta Central a la Isla de León.
22 enero. Orden por la que se acuerda que en América se elijan vocales para la Junta Central.
16-24 abril. Proyecto de decreto redactado por Quintana sobre la convocatoria de Cortes. Propuesta de consulta al país y formación de comisiones para su estudio, que posteriormente se someterían a las Cortes.
17 abril. Reglamento del «Corso Terrestre contra los ejércitos franceses», expedido por la Junta Central. Se publica el día 26.
Mayo. Dictámenes de diversos personajes (Quintana, Calvo de Rozas, Palafox,...) sobre la convocatoria de Cortes.
22 mayo. Decreto de la Junta Central convocando Cortes y la consulta al país.
29 mayo. La Junta Central elige a los miembros de la Comisión de Cortes.
7 junio. Primera reunión de la Comisión de Cortes, bajo la presidencia de Jovellanos.
19 junio. La Comisión de Cortes se reúne para deliberar sobre la forma que la que deben reunirse. Jovellanos, el Arzobispo de Laodicea y Francisco Castanedo proponen la reunión por estamentos.
24 junio. La Comisión de Cortes dirige una circular a las Juntas Provinciales, Universidades, Audiencias, Cabildos y Ayuntamientos anunciando la convocatoria de Cortes en 1810.
27 septiembre. Se nombra una Junta de Legislación, como auxiliar de la Comisión de Cortes, con el objetivo de «meditar las mejoras que pueda recibir nuestra Legislación, así en las Leyes fundamentales como en las positivas del Reino y proponer los medios de asegurar su observancia».
28 octubre. Decreto de la Junta Central convocando Cortes (se publica el 27 de noviembre).
1 noviembre. Flórez Estrada presenta una «Constitución para la Nación Española» a la Junta Central.
24 diciembre. Real Orden de la Junta Central a la Comisión de Cortes por la que se acuerda la convocatoria de Cortes por estamentos y en una sola cámara. Se solicita a la Comisión que estudie el plan de dos cámaras para proponerlo a las primeras Cortes (unicamerales) que se celebren.
1810
Enero. La Junta Central, refugiada en Cádiz, se transforma en una regencia colectiva como gobierno provisional. La regencia está formada por cinco miembros muy conservadores que tiene que afrontar fuertes presiones liberales y revolucionarias.
1 enero. La Junta Central convoca a Cortes, convocatoria que se dirige, inicialmente, a las provincias y a las ciudades con derecho de voto. Al final del mes, la Junta Central se disuelve y deja paso al Consejo de Regencia, que se encarga de convocar a los estamentos noble y eclesiástico y la elección de los representantes suplentes de América, Asia y las provincias ocupadas.
13 enero. Decreto de la Junta Central anunciando su próxima reunión en la Isla de Cádiz para el 1 de febrero. El 27 de enero se instala en la Isla de León.
14 febrero. Instrucción para la elección de diputados por América.
17 junio. La Junta de Cádiz presiona a la Regencia para que convoque las Cortes.
18 junio. Decreto del Consejo Supremo de Regencia de España e Indias, fijando el mes de agosto de 1810 para la reunión de las Cortes.
18 agosto. Edicto del Consejo de Regencia para la formación de listas de los vecinos naturales o emigrados de las provincias que no habían podido nombrar diputados para las Cortes, por estar en todo o en parte ocupadas por el enemigo.
Verano. Durante el verano, los representantes de la Nación llegan a Cádiz, la única ciudad que no está ocupada por el ejército bonapartista.
20 septiembre. Orden de la regencia señalando el día 24 para la apertura de las Cortes y Decreto mandando que las Cortes se reúnan en un solo cuerpo.
23 septiembre. Se acuerda el ceremonial sobre la instalación de las Cortes.
24 septiembre. Las Cortes Generales y Extraordinarias se reúnen por primera vez en Cádiz. La apertura tiene lugar en el Real Teatro de las Cortes –Corral o Casa de Comedias- (Isla de León, actual San Fernando), sede de las Cortes hasta el 18 de febrero de 1811. El Juramento se celebra en la Iglesia Mayor Parroquial de San Fernando. Las Cortes están formadas por 305 diputados: 137 con profesiones liberales, 60 abogados, 55 funcionarios, 16 profesores universitarios, 4 escritores, 2 médicos, 37 militares vinculados a la función pública. Más de la mitad de los diputados (174), forman parte del grupo social de profesionales liberales y funcionarios del Estado. El grupo eclesiástico está formado por 94 miembros y, además, también hay 8 aristócratas, 9 marinos de procedencia nobiliaria y 15 diputados «propietarios» y 5 «comerciantes». El primer Decreto de las Cortes, redactado por Muñoz Torrero y Manuel Luján, reconoce a Fernando VII como «único y legítimo rey», anulando su renuncia a la Corona.
27 septiembre. Se declaran las facultades y la responsabilidad del poder ejecutivo.
15 octubre. Las Cortes decretan la igualdad entre peninsulares e iberoamericanos.
24 octubre. Los diputados de Levante llegan a las Cortes.
28 octubre. Las Cortes disuelven el Consejo de Regencia y lo sustituyen por un regente (Agar) y un suplente (Puig).
10 noviembre. Por Decreto se establece, por primera vez, la libertad de imprenta en España.
1 diciembre. Diversas órdenes suspenden la concesión de prebendas eclesiásticas y empleos civiles.
9 diciembre. El diputado liberal Antonio Oliveros propone el nombramiento de una comisión para redactar un «proyecto de Constitución política de la monarquía».
17 diciembre. Empieza la discusión del Reglamento Provisional del Poder Ejecutivo y la Orden de destierro al antiguo Consejo de Regencia.
23 diciembre. Se crea la Comisión de elaboración de la futura Constitución, bajo la presidencia de Diego Muñoz Torrero. Está formada por tres americanos –el 11 de marzo de 1811 se añadieron dos nuevos miembros-, cuatro liberales y cinco realistas.
1811
1 enero. Decretos sobre la nulidad de los actos del Rey.
8 febrero. Las Cortes derogan el estanco de azogue y la libertad de comercio para evitar la dispersión de las colonias.
18 febrero. Las Cortes se trasladan a Cádiz, ante la inminente llegada de las tropas napoleónicas a la Isla de León.
24 febrero. Se inaugura las sesiones de las Cortes en Cádiz en el Oratorio de San Felipe, sede de las Cortes hasta el 24 de septiembre de 1813.
2 marzo. Empiezan las sesiones de la Comisión nombrada para la formación del proyecto de Constitución, bajo la presidencia de Diego Muñoz Torrero; como secretarios, Francisco Gutiérrez de la Huerta y Evaristo Pérez de Castro.
9 marzo. Decretos sobre los memoriales y solicitudes que deben darse cuenta a las Cortes.
12 marzo. Antonio Ranz Romanillos, experto en constitucionalismo francés, se incorpora a los debates constitucionales.
20 marzo. Empieza el debate constitucional en la Comisión redactora.
5 julio. Rumores de conspiración contra las Cortes.
6 agosto. Un Real Decreto extingue el régimen señorial.
18 agosto. La Comisión de la Constitución presenta el proyecto elaborado a las Cortes para su discusión y se lee su Discurso preliminar.
25 agosto. Comienza la discusión y debate del proyecto de Constitución, con los cuatro primeros títulos del proyecto.
1 octubre. Las Cortes discuten sobre la configuración del poder ejecutivo y las facultades regias.
14 octubre. Se descubre la «Gran Trama» contra las Cortes. Manifiesto antiliberal del obispo de Orense, Miguel de Lardizábal.
21 octubre. Lectura en las Cortes del Dictamen del Consejo Real sobre los derechos de la infanta Carlota a la sucesión y la regencia.
11 noviembre. Decretos sobre la responsabilidad en la observancia de los decretos de las Cortes.
21 diciembre. Abolición de la Ley Sálica.
1812
Enero. Se produce el debate constitucional sobre los Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales.
1 enero. Se aprueban las tesis liberales sobre la nueva organización del Gobierno.
2 enero. Empieza la discusión del nuevo Reglamento de la Regencia.
11 enero. Se acuerda la restitución del Consejo de Regencia.
21 enero. Se establece un nuevo Consejo de Regencia, el tercero, conocido como «el quintillo», al estar formado por cinco miembros: tres peninsulares y dos americanos.
23 enero. Las Cortes finalizan el debate constitucional.
8 marzo. Se destituye la Regencia.
19 marzo. Promulgación de la Constitución. Al ser el día de la festividad de San José, el texto se conoce popularmente como «La Pepa». Está en vigor hasta el 24 de marzo de 1814.
17 abril. Las Cortes suprimen los Consejos del Antiguo Régimen, excepto el Consejo de Estado. Por decreto se crea el Supremo Tribunal de Justicia.
23 mayo. Las Cortes Generales y Extraordinarias convocan elecciones a Cortes Ordinarias para 1813. Decreto sobre Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales que representa la primera división territorial del Estado.
1813
7 enero. Las Cortes ordenan el traspaso de los terrenos a manos particulares para impedir que la Iglesia siga concentrando tierras e incrementar su economía.
4 febrero. En las Cortes se discute sobre el «escándalo de los conventos».
22 febrero. Por Decreto se establece la abolición del Tribunal de la Inquisición.
8 abril. Se publica el nuevo Reglamento de Regencia.
12 abril. Leyes para la reforma de la Hacienda.
8 junio. Real Decreto por el que se regula el derecho de propiedad y régimen de contratos. Se extingue el régimen gremial.
16 agosto. Se decide reunir las Cortes ordinarias en Cádiz.
14 septiembre. 220 diputados firman el acta de disolución de las Cortes. Los afrancesados emigran a Francia.
1814
12 abril. Manifiesto de los Persas. Sesenta y nueve diputados solicitan a Fernando VII el retorno al Antiguo Régimen y la abolición de la legislación de las Cortes de Cádiz.
4 mayo. Fernando VII decreta en Valencia la restauración del Antiguo Régimen y queda abolida la Constitución y la obra legislativa de las Cortes liberales de Cádiz: «aquella Constitución y aquellos decretos nulos y de ningún valor ni efecto, ahora ni en tiempo alguno, como si no hubieran pasado jamás tales actos y se quitasen de en medio del tiempo».
Julio. Se restablece la Inquisición y un año más tarde se incluye en el índice de impresos prohibidos todos los periódicos y folletos de tendencia liberal publicados de 1808 a 1814.
1815
25 abril. Por decreto se prohíbe la publicación de cualquier periódico excepto Gaceta y el Diario de Madrid.
1820
La revolución liberal triunfa en Nápoles durante unos meses y se proclama la Constitución española de 1812 (1820-1823).
6 marzo. Don Carlos se muestra contrario al Pronunciamiento liberal de Riego en Cabezas de San Juan pero el rey Fernando VII, al día siguiente, acepta jurar la Constitución. Comienza el Trienio Liberal.
1822
Tras el pronunciamiento de Riego, en el Congreso de Verona se decide la restauración del Absolutismo en España, a petición de Fernando VII.
1823
1 octubre. Fin del Trienio Liberal.
4 octubre. Los «Cien Mil Hijos de San Luis» entran en España, procedentes de Francia, para restablecer el Absolutismo.
1836
12 agosto. Motín de la Granja por el que se restaura (1836-1837) la Constitución de 1812. María Cristina de Borbón, como reina regente, se ve obligada a aceptar la Constitución.
Ignacio Fernández Sarasola 
Universidad de Oviedo

Un mismo estado para ambos hemisferios

La redacción del artículo 1 constituye un claro ejemplo de la importancia que para el progreso español tuvo América. Fue el primero, y por ello, el más importante. Este es su famoso texto:
  •  La nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios

Nación española en ambos hemisferios según la Constitución de 1812

La Constitución de 1812 se publicó hasta tres veces en España (1812, 1820 y 1836), se convirtió en el hito democrático en la primera mitad el siglo XIX, transcendió a varias constituciones europeas e impactó en los orígenes constitucionales y parlamentarios de la mayor parte de los estados americanos durante y tras su independencia. La Constitución de Cádiz de 1812 provocó limitar el poder de la monarquía, la abolición del feudalismo, la igualdad entre peninsulares y americanos y finalizó la inquisición.

Sin embargo, la mayor parte de las investigaciones dedicadas a su estudio omiten o minusvaloran la influencia que la revolución liberal y burguesa española tuvo al transformar el imperio colonial español en provincias de un nuevo Estado, y convertir en nuevos ciudadanos a los antiguos súbditos del absolutismo, y que incluía en su definición de ciudadanos españoles no solo a los europeos, o sus descendientes americanos, sino también a las castas y a los indígenas de los territorios de América, lo que se tradujo, en tercer lugar, en su trascendencia para las nacientes legislaciones americanas.

La Isla de León, totalmente separada del continente,
según una representación cartográfica del siglo XIX,
incorpora la ciudad de San Fernando y el istmo y
la ciudad de Cádiz
Las Cortes abrieron sus puertas el 24 de septiembre de 1810 en el teatro de la Isla de León para, posteriormente, trasladarse al oratorio de San Felipe Neri, en la ciudad de Cádiz. Allí se reunían los diputados electos por el decreto de febrero de 1810, que había convocado elecciones tanto en la Península como en los territorios americanos y asiáticos. A estos se les unieron los suplentes elegidos en el mismo Cádiz para cubrir la representación de aquellas provincias de la monarquía ocupadas por las tropas francesas o por los movimientos insurgentes americanos. Las Cortes, por tanto, estuvieron compuestas por algo más de trescientos diputados, de los cuales cerca de sesenta fueron americanos.


Fuente y ver más en: Wikipedia Constitución española de 1812

Crónica de La Pepa 2017 | Lorenzo Soriano

Estos días de Marzo y con un tiempo extraordinariamente benévolo, hemos asistido a los actos de conmemoración de la Constitución de 1812, en Cádiz. Como cada año, desde hace muchísimos hemos querido conmemorar la efeméride, que ya acogió a cuatro canarios. Gordillo, Key Muñoz, Ruiz de Padron y LLarena, están en su firma. Este año, la representación canaria la conformábamos tres miembros del Club Liberal 1812 Canarias. Club Neonato, de solo unos meses de andadura. 

La novedad este año eran dos; la primera y Principal , era que se otorgaba el Premio Liberal, y recaía en nuestro "mentor" Antonio Garrigues Walker. La segunda era la inquietud, curiosidad e interés, que nos proporcionaba, el hecho de que, Albert Rivera, mudase su tendencia Social Demócrata, a Liberal de Cádiz, de motu propio y por sorpresa. Lo que nos alegraba en principio, nos dejo algo pensativos, cuando adjetivaron lo de Liberal, añadiéndole Progresista. La connotación del Progresismo en España, hay que recordarlo, es absolutamente contraria a su significado. Por eso la redundancia, o la adjetivación no nos gusta. La Democracia, la Libertad y en este caso el Liberalismo, no admite adjetivos, y cuando se les añade, lo que casi siempre ocurre es pervertirlo. 

Enrique García-Agulló entrega el premio a Antonio Garrigues Walker
De la primera novedad, hay que resaltar la magnífica conferencia del Homenajeado, desde su visión Atlántica, Democrática, Liberal y de hombre de Leyes y de Bien. Requerirá escrito aparte ya que era ligera por la densidad y claridad del mensaje, pero que es muy importante difundir. Así, aparte de su jovialidad y energía para su avanzada edad,mantiene un aspecto regio, ya que, delgado, y de magnifica factura, Antonio es un hombre único, extraordinario, de mente clara y concisa, de educación exquisita, de amabilidad extrema y de talante altamente sensible. 

De la segunda, hay que decir, que nos solicitaron acompañarnos en la Ofrenda, que la hicimos juntos y que como no podía ser de otra, la simpatía y cordialidad de Albert, limo todas las aristas reticentes que pudieran haber habido. Creo que hemos ganado "algunos" liberales y en cualquier caso, las afinidades y lo que nos une es mucho mayor de lo que nos podría separar.
Nuestro coloquio del sábado fue, de una riqueza extraordinaria, destacando unas primeras figuras jóvenes y muy jóvenes que quieren tomar el relevo y "emeritar" a las direcciones. Con mensajes claros, sin rubores ni manchados de "corrección" política.

Así, creemos que ha llegado el momento de explicar desde nuestras atalayas de Club, no de partido, y desde nuestra influencia en algunos, el ideario Liberal, de por sí y de origen realmente progresista. Aunque nuestras, serian algunas soluciones que puedan "sorprender" , estamos convencidos, de que, con datos, ejemplos y conocimiento podrán ser comprendidas por gran parte de la población, y más pronto que tarde alguno tomara las ideas y se lanzara a la arena.
Fue una Pepa, de las Inolvidables, en organización, entrega, contenido y eficacia. Gracias por compartirla y Orgullosos de ser Liberales. 
Don Antonio Garrigues Walker con los miembros del Club Liberal 1812 de Canarias
D. Francisco Acosta, D. Lorenzo Soriano y D. Raúl Pallarés
A reflexionar.

¡Viva la Pepa! - El desquite de los reaccionarios

"Tras su regreso a España, el rey Fernando VII declaró nula la Constitución y todos los decretos promulgados por las Cortes"
Capitulación de Bailén
En 1814, la retirada de los franceses llenó de esperanzas a los patriotas de Cádiz. Los diputados se trasladaron a Madrid, con la esperanza de que el régimen que habían fraguado en Cádiz se consolidaría en un país liberado y pacificado. Pero el triunfo se convirtió para todos ellos en una pesadilla. Al volver a España, el rey Fernando VII firmó en Valencia un decreto en el que comunicaba que no solamente no juraba ni aceptaba la Constitución ni ningún decreto de las Cortes, sino que declaraba aquella Constitución y aquellos decretos nulos y de ningún valor ni efecto, «como si no hubiesen pasado jamás tales actos y se quitasen de en medio del tiempo». 

El 11 de mayo, los diputados recibieron la orden de disolución, mientras los partidarios del rey recorrían las calles de Madrid al grito de «¡Viva la Religión!, ¡abajo las Cortes!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la Inquisición!» Empezaba la reacción absolutista.

¡Viva la Pepa! 1812, las Cortes de Cádiz y la primera Constitución Española
1. ¡Viva la Pepa! - Aprobada el 19 de marzo de 1812
2. ¡Viva la Pepa! - Celebración en Cádiz de las Cortes destinadas a cambiar el rumbo de la historia de España
3. ¡Viva la Pepa! - Todo había comenzado dos años antes, en 1808
4. ¡Viva la Pepa! - Se constituyen las Cortes
5. ¡Viva la Pepa! - Liberales y absolutistas
6. ¡Viva la Pepa! - Adiós a la Inquisición, viva la libertad
7. ¡Viva la Pepa! - Todo el poder para las Cortes
8. ¡Viva la Pepa! - El desquite de los reaccionarios

Ver post completo en el siguiente enlace: 

¡Viva la Pepa! - Todo el poder para las Cortes

Constitución de la Pepa. Cádiz, 1812 Aunque algunos diputados de Cádiz afirmaban que la constitución de Cádiz era un retorno a las libertades de la España medieval, aplastadas por el absolutismo desde el siglo XVI, en realidad su principal fuente de inspiración fue la Constitución francesa de 1791. Los postulados de la Constitución de 1812 fueron, por ello, muy radicales para la época, en particular el de atribuir el poder legislativo a una asamblea nacional, excluyendo todo senado aristocrático y limitando el poder real de veto.
La ley de mayor trascendencia que aprobaron las Cortes de Cádiz fue la Constitución, base de la reforma de todo el entramado jurídico y político absolutista. El texto establecía un modelo liberal de Estado, basado en la división de poderes: el monarca se encargaba del gobierno y la administración; la potestad de hacer las leyes residía en las Cortes, aunque el rey debía sancionarlas y podía vetarlas durante dos años; mientras que los tribunales de justicia eran los responsables de aplicar la ley. Se trataba de un sistema muy avanzado para la época y de hecho se convertiría en modelo de otras revoluciones liberales.

El texto definitivo de la Constitución fue promulgado el 19 de marzo de 1812, día de San José; de ahí el nombre popular de «la Pepa» que más tarde se le daría. A pesar de la lluvia y de la proximidad del ejército francés, ese día las muestras de júbilo fueron generales y los cronistas cuentan que se oían vítores y aplausos por toda la ciudad.

Los diputados marcharon en una comitiva, entre las aclamaciones y las canciones patrióticas de la población. Para perpetuar el recuerdo de la jornada se acuñaron medallas y se improvisaron composiciones poéticas. La noticia corrió como un reguero de pólvora por toda España y las provincias se fueron sumando a la celebración en la medida en que lo permitía la ocupación francesa.

¡Viva la Pepa! 1812, las Cortes de Cádiz y la primera Constitución Española
1. ¡Viva la Pepa! - Aprobada el 19 de marzo de 1812
2. ¡Viva la Pepa! - Celebración en Cádiz de las Cortes destinadas a cambiar el rumbo de la historia de España
3. ¡Viva la Pepa! - Todo había comenzado dos años antes, en 1808
4. ¡Viva la Pepa! - Se constituyen las Cortes
5. ¡Viva la Pepa! - Liberales y absolutistas
6. ¡Viva la Pepa! - Adiós a la Inquisición, viva la libertad
7. ¡Viva la Pepa! - Todo el poder para las Cortes
8. ¡Viva la Pepa! - El desquite de los reaccionarios

Ver post completo en el siguiente enlace: 
¡Viva la Pepa! 1812, las Cortes de Cádiz y la primera Constitución Española